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lunes, 23 de febrero de 2015

Calcula tus costos considerando también el valor de tu tiempo

equipo de trabajo calculando el valor de su tiempo



El tiempo es dinero, sí ya lo sabemos y es muy fácil cuantificarlo, ¿cierto? : el costo del tiempo humano en el trabajo puede ser calculado como la relación entre el costo total mensual de un empleado (salario, internet, teléfono) y el número medio mensual de horas de trabajo (168 si se cuentan 8 horas por día y 21 días de trabajo al mes).

Sin embargo, aquí hay un pequeño problema: los seres humanos no somos máquinas y por lo tanto nuestro rendimiento tampoco puede calcularse en horas–hombre estandarizadas. Los seres humanos estamos influenciados por factores como el ambiente de trabajo, el clima, la hora del día, las hormonas, etc. y por lo tanto, puede pasar que un día sea sumamente improductivo y al día siguiente descubra la teoría de la relatividad o pinte la Mona Lisa.

Entonces ¿cómo saber realmente cuánto nos cuesta nuestro tiempo y el de nuestros empleados?

jueves, 12 de febrero de 2015

El tiempo es el recurso más valioso de tu negocio. ¿Lo tratas como tal?


“El gasto más caro de todos es el gasto del tiempo“. Esta aseveración se le atribuye a Antifonte, orador, matemático y filósofo contemporáneo de Sócrates; ya en la antigua Grecia sabían que el tiempo es un tipo de costo (o gasto) con el que debemos contar, ¿por qué entonces es que los humanos modernos seguimos olvidándonos de ello tan a menudo? En cada empresa o negocio llevamos la contabilidad con meticulosidad absoluta y sabemos exactamente cuántos clips utilizamos, cuánto café consumimos, cuánto dinero gastamos y cuánto dinero ganamos. Pero, ¿sabemos cuánto nos cuesta realmente nuestro tiempo?

martes, 3 de febrero de 2015

9 principios para determinar mejor los precios





Una interrogante común a todo emprendedor o trabajador autónomo es cómo ponerle precio a su trabajo de la mejor manera.  Tal vez te haya pasado que al decidirte por la cantidad que le cobrarás a tus clientes, primero dudas mucho y cuando finalmente te decides, en seguida comienzas cuestionarte si no fue demasiado poco o demasiado caro. Esto no es de extrañar, determinar el precio adecuado de nuestros servicios o productos es uno de los mayores retos a los que se enfrenta cada emprendedor.

Es evidente que no existe ninguna fórmula mágica universal para poner precios, cada profesional y cada negocio es único, así como los servicios o productos que ofrecen, e igualmente único será el precio por el que cada uno esté dispuesto a vender dichos productos o “know-how”. Sin embargo, existen ciertos principios generales que es importante tener en cuenta y los cuales hemos resumido en estos 9 puntos: